jueves, 13 de enero de 2011

Sex Machine


El orgasmo fue explosivo, así que pasó por el lavado automático a su amante antes de guardarlo en el ropero. Entró a la ducha con una sonrisa tan inamovible como el dolor en los muslos. El agua fría acarició los fatigados músculos, y quitó la salinidad del abundante sudor. Mientras se secaba, el citófono sonó con insistencia. Contestó y al comprobar quien era, encendió la cámara por unos segundos para que su cita viera que estaba esperándolo sin ninguna prenda.

El hombre apareció en la puerta agitado, como si la espera en el ascensor se le hubiera hecho eterna y hubiera preferido subir corriendo por las escaleras. Con aquella celeridad llegó a la desnudez. La erección estaba a centímetros de cumplir sus deseos, cuando la puerta del armario explotó.


El amante mecánico desplegó su miembro en “XL Mode” y, sin ejecutar la lubricación previa, penetró las cuencas del hombre que yacía sobre su dueña, reventando los ojos en las primeras estocadas. El sonido fue similar al de un cuchillo clavando la tapa de un yogurt. La fornicación ocular aceleró de “Tender” a “Bastard”. La máquina de sexo miró a su ama buscando aprobación, ya que estaba usando la velocidad preferida por ella, pero sólo encontró espanto en aquel rostro salpicado con sangre.

Este semblante no cuadraba con su base de datos, así que escaneó a la mujer en búsqueda de un nuevo diagnóstico. Al encontrarse con convulsiones similares en un 70% a los experimentados momentos antes del orgasmo, extrajo su herramienta y eyaculó en la cara de su propietaria. El sucedáneo de semen se mezcló con las lágrimas y la hemoglobina. Al analizar el aire, el nivel hormonal le indicó que debía pasar de “Aggressive Theme” a “Soft Theme”, por lo que llevó a su dueña a la ducha fría, tal como ella acostumbraba después de cada encuentro. La secó y la cobijó en la cama. Apagó la luz y regresó al lugar que le correspondía en el ropero, ahora con fauces de astillas como puerta.

El par de luces rojas acechaban en la penumbra, mientras la mujer, aún convulsionada por el terrible episodio, pensaba que la próxima vez llevaría a reparar a su sex machine al servicio técnico autorizado.

4 comentarios:

F. A. Real H. dijo...

Notable relato, mezcla a partes iguales de horror, gore y sci-fi. Creo que lograste grandes momentos en este relato—tales como las reacciones y comprobaciones de la máquina, que junto a la narrativa brutalmente honesta, configuran una narrativa sencillamente horrorífica.

Espero leer más de ti,

Saludos cordiales,

F.

Connie TM dijo...

excelente relato, sin duda me hizo recordar unos comics que lei hace mucho mucho tiempo, me gusto porque logra proyectar esas imagenes.

JLFLORES dijo...

Saludos Francisco, de verdad creo que eres un gran escritor. Me gusta mucho tu exploración hacia el lado oscuro, porque está viva, porque no es fríoa y academica. Congratz.

Gonzao, TUE_TUE, Soundwave y/o Visho dijo...

D: buena me recordo mi cuento sobre un mujer que violava a violadores con su propio miembro buen cuento mi buen estimado ajjajajaj crudo y genial, pero debo preguntar la imagen gif es de un película cierto? como se llama ? en fin espero que estés bien eso saludos

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